Entré al mangafest sobre las 12, tras una hora de cola que me habían asegurado que no habría, porque nunca se forma tanto para las entradas de Internet. Salí sobre la 1:30 para comer, asegurándome mis amigos que "por supuesto, podremos volver después, nosotros siempre lo hacemos". Y con esa intención volví más tarde, sobre las 3 y media, a la cola. Había un aglutinamiento bestial en la puerta misma, desde un poco más atrás de las columnas, y más allá una civilizada cola. Del resto de la plaza comentaré después. Yo fui una de las que entró en ese barullo axfixiante. No me gusta gritar y montar jaleo, pero a mi alrededor todos, incluyendo mis amigos, lo estaban haciendo. ¿Los gritos? "Hijos de puta", "ladrones", "cabrones" y un largo etc ¿La razón? Habíamos sido ESTAFADOS por la organización del Salón. Muchos íbamos con el sello: no nos dejaban volver. Pero es que entre tantos había algunos con su entrada nueva en la mano, que había pagado para quedarse haciendo cola sin poder entrar. Llegaban rumores, información no sé hasta qué punto cierta: Que el aforo había sido superado, que se habían vendido muchas más entradas de las permitidas. Y que con todo este jaleo, ¡habían seguido vendiéndose hasta que no pudieron más! Y las del domingo, también; por si acaso. Que estaban desalojando dentro, hay quien imaginó que para hacer sitio: obviamente equivocados. Que la policía había llegado porque alguien había sido tirada al suelo entre tanta gente y pisada. Porque no se cabía. Que se había habilitado menos espacio del que se podía (1 de 3 pabellones) lo que limitaba mucho más el aforo.
Dirigimos CADA GRITO a los organizadores, que no supieron llevar el evento del que se habían hecho cargo. Entre los que estábamos allí, muchos criticamos las cosas que vimos lanzar (tengo entendido que entre otras una ensaladilla WTF) por empezar a ser incivilizados, y demasiado agresivos. Por justificar la intervención policial contra nosotros y hacernos ver culpables. Pero pocos fueron los que hicieron eso. Insisto, las quejas eren directamente acerca de los ORGANIZADORES y solo sobre ellos. No sé que pasaría justo en la puerta porque estaba varias filas más atrás. Lo comparábamos, como bien decía diego-rbb-93, no con The Walking Dead, sino con el Madrid Arena. Más sabiendo que dentro podía haber problemas con la electricidad, que acabo de enterarme. Una chica a la que conocí en la cola y yo estábamos a la par que cabreadas (enfurecidas más bien) ATERRORIZADAS porque somos bajitas, flacas, muy poca cosa. Estábamos rodeadas de gente alta, fuerte y muy cabreada. Sabíamos que si algo pasaba, nosotras seríamos quizá las víctimas de este 2º Madrid Arena, el Mangafest de Sevilla.
Antes de seguir y desde mi pacifismo, tengo que decir que apoyo todos y cada uno de los gritos que se hicieron, porque es la única forma que tenían de demostrar que se sentían engañados, estafados, muy cabreados y que no se iban a conformar con quedarse ahí. Probablemente sin tantas protestas no se habría prometido la devolución de las entradas, por ejemplo. Siento, sin embargo, que los que tragárais esto fuerais pobres voluntarios y no directamente los culpables del problema, los organizadores. Y siento que algunos se pasaran hasta el punto de arrojar objetos y escupir, eso era innecesario y muy desagradable; simplemente no sé cómo decir cuánto lo siento.
Ahora sí. Finalmente, viendo que los rumores debían ser ciertos (ya que la cola se había parado hacía rato, habían cerrado una de las puertas y los únicos que avanzaban eran los policías) y contando con que a pesar de mantener un espacio vacío para tener aire la otra chica bajita y yo y de estar casi todo el rato de puntillas me faltaba el aire y me estaba mareando, decidí salirme sobre las 5 menos 20 más o menos y pasarlo bien en la plaza, donde ahora sí quiero comentar. Fuera había prácticamente un segundo salón. Los cosplay currados, softcombat, la gente... No había tiendas, ni comida (aparte de McDonalds de enfrente) ni conferencias ni nada, pero la gente estaba como si lo hubiera, pasándolo bien y disfrutando lo que podían. Ya que no había más para nosotros, los castigados por comer fuera o llegar más tarde. Después desde el furgón policial hicieron saber que el salón quedaba clausurado por ese día (un anuncio un poco mal explicado, porque el salón continuó) y que se nos devolvería el dinero. Sobre eso hay otro tanto que apuntar. Lo que significaba que el pelotón de la puerta sería poco a poco disuelto. Y el resto no estábamos molestando... Sin embargo TODOS fuimos desalojados de la plaza. Un sinsentido ya que fuera no teníamos donde estar, nos quedamos igualmente aglutinados a la puerta sin poder irnos, ya que la mayoría éramos de fuera o esperábamos a alguien que aún estuviera en el salón. Alguien preguntó a un policía "¿Vamos apoder volver?" A lo que el policía respondió que "De momento no, vamos a desalojar esto y luego dentro" algo que evidentemente, y por una vez en el día con razón, no hicieron. Y allí nos quedamos muchos: estafados, cabreados, y sin nada que hacer desde la seis que nos hecharon hasta las 9 que salió la gente, llegaron autobuses... Y ese fue el salón para muchos, muchos jóvenes. Protestas y debates siguieron "como siguen las cosasque no tienen mucho sentido", pero ya entre grupos pequeños, los amigos, la gente que teníamos al lado... Y mientras tanto el salón dentro del recinto no notó nada, más allá de las puertas de entrada.
En definitiva, con problemas de organización, intervención de los antidisturbios y demás, El Mangafest de Sevilla se ha ganado este año una terrible mala fama; esperemos que en años venideros recuperen el éxito que habían alcanzado.
A todo esto, yo nunca había estado en un salón del manga, ni ningún evento parecido. Desde luego, no ha sido precisamente una buena primera impresión, y lo siento por todos a los que les ha ocurrido como a mí. Espero que el resto lo hayáis pasado mejor y hayáis podido disfrutar más.