domingo, 27 de julio de 2014

La metáfora es el tren.

La metáfora siempre es el tren. “Demasiado rápido para contemplar el paisaje desde el tren", “trenes que no llevan a ninguna parte" La vida, es de todos conocido, es un viaje en un vagón de tren.
Si eres ávido, curioso, no te guías por las vías que otros marcan, es un barco. También si estás perdido o aislado, o incluso demasiado rodeado. Para aspectos tormentosos, es el barco.

Pero nunca la metáfora es el vuelo. ¿Cómo no pensamos en la vida surcar los cielos? ¿Es que acaso no puede la realidad guiarse y encontrarse por los sueños? Supongo que no, no puede la vida ir de un logro a otro impulsado solamente por un deseo, una imaginación, un impulso, un sueño. El que despega nunca aterriza. No estamos hechos para andarnos por las ramas y luego irnos por las nubes.

sábado, 19 de julio de 2014

Perder las alas

Te imaginas siendo el héroe y dices que lo serás. Realmente crees que puedes hacerlo. Sueñas con un gran amor de película, y cuando puedes tenerlo no tienes valor de cogerlo. Sigues soñando con ser un héroe y no llegas a serlo. Dices “si yo pudiera..." y puedes, pero lo dejas en el si. Cuando tienes lo más grande a tu lado, cuando realmente puedes alcanzarlo, no te atreves a arriesgarte por el miedo a hacerte daño. Dañas por cobarde a quien te quiere y pierdes la oportunidad del amor más grande. Perfecto en tu definición. ¿No es suficiente?
Aceptamos el amor que creemos merecer, tal vez no puedas creer que entonces realmente lo merecías. Ahora ya no lo quieres, yo pretendo no quererlo. Pretendías darme solo un poco y medias tintas no las quiere nadie. Es muy fácil ir a más pero imposible retroceder. Hasta nunca, desterrado.

lunes, 7 de julio de 2014

Planear

Soñé con el futuro. Desde siempre y hasta siempre. Yo sería como era y mi futuro en consonancia con mis sueños. Después cambié, yo y mis circunstancias, mis sueños cambiaron y mi futuro también: una y otra vez. Me cansé de jugar a inventar imposibles. Nunca se cumple, y mejor porque si lo hace no es como lo imaginaste, llegan las decepciones. Dejé de inventar, y mi futuro quedó en el pasado. No tengo futuro. ¿Para qué? Si nunca consigo adivinarlo.
No lo niego. Aún a veces sueño futuros, en plural porque hay tantos y tan variados... Pero tranquilo: tú no estás en ellos; tu sitio es una incógnita vacía.

domingo, 6 de julio de 2014

Se susurra el adiós

Se susurra el adiós, como si más bajito fuera a hacer menos daño. Cuidado, no vaya a escucharlo el que escribe los finales, el que hace que se acaben los días contigo. El que hace que este adiós sea el último de todos los adioses que podré susurrarte.
Se susurra el adiós para que se esfume más rápido su eco, no cale tan hondo, no llegue a los sentimientos. Para que la memoria no lo encuentre flotando entre todos los pensamientos.
Se susurra el adiós colocando fina delicadamente, sobre todos los recuerdos conseguidos en el encuentro, una capa protectora y transparente, para que contemplemos sin deteriorar todos los momentos.
Pero, sobre todo,se susurra el adiós con complicidad, con la emoción de saber que la despedida encierra un reencuentro. Con la seguridad de que una aventura se puede vivir por separado, pero que el recuerdo sigue siendo cercano, y la próxima vez será juntos.

martes, 1 de julio de 2014

Por qué tú y yo podríamos haber sido

Tengo un millón de planes e ideas, de amistades y de objetivos. Salto de uno a otro sin cesar, la única constante es el cambio. Tengo mil caras y emociones, que van en altibajo y alternancia. Unas veces soy fugaz y destructora como huracán, y otras tranquila como la brisa: Soy aire.
A mi lado y siempre a salvo solo puede mantenerse la firme e inalterable tierra.
¿Lo eres tú? ¿O me equivoco contigo?
Eres por lógica y descarte. No eres apasionado y descontrolado como el fuego. No eres variable e impredecible como el aire. Tampoco fluyes y te amoldas como el agua. Eres firme, en tus ideas y opiniones, razonable pero no por ello manipulable. ¡jamás manipulable!

Si bien yo soy como el aire: inconstante, variable, alocada, impredecible; podemos decir ahora que soy un barco en el mar. Busco en una pareja la estabilidad que ofrece saber que hay un puerto al que regresar.
Que vaya donde vaya, a veces contigo a menudo sin ti; voy a tener con quien volver, algo seguro en mi vida. Alguien en quien confiar, a quien contarle mis aventuras y con quien comentar mis ideas locas. Que esté ahí para que este barquito no se pierda muy lejos, porque si explorar la vida puede ser divertido, también es muy peligroso y me puede hacer perder de vista mis objetivos, mi verdadero yo.
Por eso algunos me han reprochado que no busque a alguien con ideas tan liberales y revolucionarias como las mías, sin saber que lo que yo necesito a mi lado no es el fuego revolucionario, sino la cabeza fría de quien razona y piensa, quizá mucho más conservador, pero más firme para no dejarme llevar más lejos de lo que realmente quiero ir.
En fin, que aunque no lo acabes de entender lo que quiero, lo que necesito, es a ti.